
No hace falta contratar una obra para renovar una casa: muchas mejoras son reformas ligeras que puedes hacer tú. Tapar agujeros, lijar, sellar juntas o preparar paredes antes de pintar son tareas asequibles que, bien hechas, cambian por completo el aspecto de una vivienda. Esta guía reúne lo básico, con los materiales y los límites de lo que conviene hacer tú.
Qué es una reforma ligera
Son los trabajos que no afectan a la estructura ni a las instalaciones: reparar pequeñas grietas, tapar agujeros, lijar y pintar, sustituir juntas de silicona, cambiar tiradores o colocar rodapiés. Quedan fuera las obras con licencia, como mover paredes o cambiar la instalación eléctrica o de fontanería.
Tapar agujeros y grietas pequeñas
- Limpia el agujero y retira restos sueltos.
- Rellena con masilla; por ejemplo, la Fischer 552152 en tubo, según su ficha, se puede lijar y pintar.
- Alisa con la espátula a ras de pared.
- Deja secar el tiempo indicado y lija suavemente.
- Retoca con pintura.
Más detalles en cómo arreglar agujeros y marcas.

Lijar con criterio
Para pequeñas zonas, una lijadora como la Bosch PEX 220 A ahorra tiempo y esfuerzo; mira la comparativa de lijadoras. Empieza con grano medio y termina con uno fino, protege el suelo y usa mascarilla y gafas: el polvo se esparce por toda la casa.
Sellar juntas con silicona
- Retira la silicona vieja con un cúter o un raspador.
- Limpia y seca la junta; si hay moho, trata la zona antes.
- Pon cinta de carrocero a ambos lados para un cordón limpio.
- Aplica el sellador con una pistola de calafateo, como la WORKPRO; mira la comparativa de pistolas.
- Alisa y retira la cinta mientras el sellador esté fresco.

Preparar las paredes para pintar
La preparación es la mitad del trabajo: masillar, lijar, limpiar y proteger. Si vas a pintar a continuación, sigue la guía de cómo pintar una habitación.
Cuándo llamar a un profesional
- Humedades que reaparecen o manchas que crecen.
- Grietas anchas, en diagonal o que se abren con el tiempo.
- Cualquier trabajo con instalación eléctrica, de gas o de agua.
- Obras que afecten a paredes de carga, a la fachada o a elementos comunes.
- Presencia de materiales antiguos que puedan contener sustancias peligrosas.

Seguridad básica
- Usa gafas, mascarilla y guantes al lijar o limpiar.
- Ventila siempre que uses selladores o pinturas.
- Mantén a niños y mascotas lejos de la zona de trabajo.
- Desconecta la corriente de la zona en la que vayas a trabajar con herramientas eléctricas cerca de cables.
Un orden para una reforma ligera completa
- Revisa y limpia: quita muebles, polvo y manchas.
- Repara: grietas, agujeros y juntas.
- Lija las zonas reparadas.
- Sella las juntas de baño y cocina.
- Pinta techos y paredes.
- Coloca de nuevo los muebles y los elementos decorativos.
Qué materiales comprar
- Masilla de relleno y espátulas.
- Papel de lija o una lijadora.
- Silicona y pistola de calafateo.
- Cinta de carrocero y fieltro de pintor.
- Pintura y rodillos.
Con estos materiales y los consejos de la guía para pintar una habitación, cubrirás casi cualquier reforma ligera. Si quieres una cinta de calidad, mira la GAUDER (reseña de GAUDER cinta de carrocero 24).
Pequeñas mejoras que suman
- Cambiar los tiradores de armarios y cajones por otros más modernos.
- Sustituir las tapas de enchufes e interruptores.
- Repintar los marcos de puertas y ventanas.
- Renovar la silicona de la ducha y de la encimera.
- Colocar rodapiés que falten o estén deteriorados.
Presupuesta tiempo y no solo materiales
Las reformas ligeras llevan más tiempo del que parece, sobre todo por los secados: la masilla necesita horas, la pintura necesita manos y la silicona necesita un día entero antes de mojarla. Planifica los trabajos para que los secados coincidan con tus descansos, y empieza siempre por las tareas que generan polvo para terminar con las limpias.
Pequeños consejos de acabado
Cuando termines cada trabajo, revisa la superficie con una luz lateral: las imperfecciones de masilla y lijado se ven mejor con la luz rasante. Corrige antes de pintar, porque una vez pintada la pared, los defectos se hacen evidentes. Y no tengas prisa: una reforma ligera bien hecha se nota más que una rápida.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pintar sobre una masilla recién aplicada?
No hasta que esté seca por completo y lijada; si no, la pintura no agarra bien.
¿Es lo mismo masilla que silicona?
No: la masilla es para rellenar paredes y se lija; la silicona es para sellar juntas y no se lija.
¿Qué hago con una grieta pequeña?
Ábrela ligeramente, límpiala y rellénala con masilla; si reaparece, consulta con un profesional.
Resumen
Las reformas ligeras renuevan una casa sin obras: rellenar, lijar, sellar y pintar. Hazlas con calma, con materiales adecuados y con respeto a los límites de seguridad, y deja a los profesionales lo que afecta a la estructura o a las instalaciones.
Sigue leyendo: Cómo pintar una habitación · Lijadoras · Casa nueva en propiedad
